domingo, 5 de agosto de 2012

La Magia de los Metales

LA FUERZA POSITIVA DE LOS MINERALES
Si recogemos un mineral tal cual se encuentra en la naturaleza, resultará muy difícil penetrar en él para extraer y canalizar su energía.
Es mucho más aconsejable utilizar un objeto o sortija elaborado con el metal escogido, que ya posea las vibraciones nuestras.


Es preferible que el objeto metálico sea relativamente pequeño y de confección simple, como un clavo de hierro, una alianza de oro o una pulsera de plata.
Cuanto más manipulaciones y agresiones, más alteradas y debilitadas serán sus energías.
Igual sucede con las gemas o piedras, es mejor que no formen parte de una alhaja complicada que mezcle otras piedras o distintos metales.


La energía positiva de los minerales

Por su naturaleza geológica, los metales tienden a la conservación, la preservación y la consolidación, favoreciendo los asuntos que tiendan a retener y profundizar sentimientos o actitudes positivas.
Su fuerza sólida y serena garantiza la permanencia de los resultados del hechizo y da empuje vibracionales de otros instrumentos mágicos.

Los minerales más poderosos que se emplean habitualmente en hechizos son:

• Oro

• Plata

• Hierro

• Cobre

Poseen gran fuerza cósmica, propiedades energéticas para complementar la fuerza de otros instrumentos mágicos.

El oro: el rey de los metales, representa poder y riquezas, su influencia se extiende a todos los asuntos relacionados con el dinero y el éxito económico; beneficia hechizos destinados a triunfar o destinados a triunfar o destacar en distintas actividades o situaciones.
Si hay oro no debe haber otro elemento amarillo, pero se complementa bien con el rojo, rosa y el naranja y actúa mejor cuando el hechizo está presidido por una vela blanca.

La plata: metal femenino más dúctil que el oro, simboliza la inteligencia emocional, el equilibrio interno y la sabiduría.
Sus poderes favorecen los temas vinculados el amor y a los sentimientos, las relaciones y el éxito social, los estudios y actividades intelectuales y artísticos.
Para un hechizo debe evitarse los objetos de plata muy trabajados, mejor simples como una esclava o cucharilla de ese metal.
Complementa las vibraciones de los colores fríos, sobre todo con el índigo. La vela que presida un hechizo con presencia de plata debe ser blanca o azul celeste.

El hierro: representa la fuerza, cuya solidez sólo puede doblegarse por el fuego. Representa la energía en reposo, la seguridad y la protección y esfuerzo constante.
La influencia de sus vibraciones beneficia los asuntos que requieren gran constancia y tenacidad, consolidación en una relación o situación y en los hechizos dirigidos a prevenir riesgos y evitar agresiones.
Se utilizarán objetos sencillos sin muestras de herrumbre u orín. Se asocia tanto a colores cálidos como fríos, pero su complemento ideal es el verde.
La vela es recomendable que sea naranja o blanca con entorno naranja.

El cobre: el gran canalizador de las energías cósmicas y excelente receptor de ondas y vibraciones. Representa la agilidad etérea y la solidez terrena, su influencia es amplia pero complementaria.
Favorece temas que exigen una rápida y acertada orientación de actitudes o una conservación segura pero flexible al cambio.
La forma más fácil de obtener cobre para un hechizo es de los hilos o alambres que se encuentran en los cables eléctricos, colocándose preferentemente en el extremo posterior del conjunto de elementos.

El bronce: (cobre y estaño) favorece la relación con el propio organismo y los problemas de estética.

El aluminio: se le atribuye virtudes protectoras de la salud. Puede utilizarse para registrar una “presencia” metálica en cualquier hechizo (papel de aluminio). Se coloca un pequeño trozo de aluminio bajo el candelero de la vela o del papel en que se escribe la finalidad del hechizo.

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