jueves, 5 de septiembre de 2013

DIETAS DEPURATIVAS PARA EL OTOÑO



Dieta depurativa para el otoño:

El cambio de estación invita a iniciar una dieta depurativa y desintoxicante, para vivir el otoño con más energía y bienestar.
Cuando le damos la oportunidad a nuestro organismo para desintoxicarse, estamos aceptando en primer lugar, que estamos intoxicados.
La intoxicación del cuerpo sucede por la contaminación a la que estamos expuestos propiciada por el medio ambiente, por los procesos y desechos industriales que respiramos diariamente. Por su parte, los alimentos y bebidas que tomamos, más los medicamentos que introducimos en nuestro cuerpo hacen su parte para contribuir a la intoxicación de nuestros órganos.

Aquellas toxinas que aunque nos parezcan inocuas, son los componentes de los productos alimenticios industriales, que aunque en cantidades mínimas, poco a poco contribuyen a este envenenamiento cotidiano, son los colorantes, aditivos, conservadores y aromatizantes que se utilizan en su preparación.
Otras sustancias que también se comportan como tóxicos, son aquellas substancias en estado gaseoso que flotan en el medio ambiente derivados de la actividad industrial y los desechos de la combustión de los hidrocarburos, solo basta observar a simple vista la “nata” de contaminación que se eleva sobre los núcleos urbanos.

Otros elementos que contribuyen a este estado de intoxicación, son las de índole relativa que actúan por acumulación y sobrecarga y que son aquellos alimentos con escasos elementos nutricionales, que al consumirse diariamente, provocan un estado de carencia.
Como la capacidad de nuestro cuerpo para degradar y eliminar los residuos dañinos de cualquier tipo, depende de la fortaleza de los órganos y sistemas responsables de limpiar las impurezas y desechos orgánicos, como el hígado, riñones, piel y pulmones, así como la sangre, la linfa y el sistema inmunológico. Por eso cuando se inicia un proceso de depuración del organismo, se comienza por ayudar a los órganos eliminadores a realizar su función.

Además de limpiar el aparato digestivo y la sangre con el consumo de frutas propias de la estación, que son de fácil asimilación y no dejan residuos, las actividades del organismo mejoran y la salud se beneficia poco a poco.
Cuando se decide a hacer una dieta depurativa y desintoxicante, se inicia por hacer dos o tres días de ayuno con jugos para darle oportunidad al cuerpo de desechar las toxinas acumuladas en los órganos, favorecer la diuresis y el aporte de energía a las células.

Las frutas que mejor favorecen estos procesos son las uvas, piña, sandía, pera, tamarindo, manzana, papaya. No debe olvidarse beber agua pura durante todo el día para ayudar a disolver con mayor rapidez las toxinas para su mejor expulsión.
Los siguientes días se continuará con una dieta completamente natural, libre de productos animales, grasas y químicos que inmediatamente dejará sentir sus efectos benéficos en la salud del cuerpo. Esta dieta debe complementarse con infusiones depuradoras preparadas con hierbas como la Cola de Caballo la yerbabuena y la Manzanilla.

Revista Mundo
Natural http://www.revistamundonatural.com/noticia.cfm?n=525#ixzz2e1zweCbn

La primavera y el otoño son las mejores épocas del año para someternos a las dietas depurativas ya que durante el invierno y el verano cambiamos nuestra alimentación e ingerimos productos que no son muy saludables, ponen en riesgo nuestra salud y nos hacen subir de peso.
Reconozcamos que durante el verano nos da más pereza de lo habitual preparar la comida, la cocina se convierte en un terreno casi vetado y entretenemos el gusanillo del hambre con algún panecillo industrial, chucherías o algún menú de cualquier hamburguesería de comida rápida.
La mayor parte de esos productos poseen un alto contenido en grasa que se queda en nuestros intestinos y puede provocar estragos como estreñimiento ocasional, inflamación, malestar y aumento de peso ya que consumimos demasiados carbohidratos y nuestro cuerpo se tarda en metabolizarlos.
Uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo (y al que menos cuidado le prestamos) es el hígado. Depura las toxinas, fabrica bilis, facilita la digestión de las grasas, ayuda a absorber algunas vitaminas, etc.
Para mantenerlo en buen estado, así como al resto de nuestro organismo es conveniente limpiarlo por dentro con una dieta depurativa. Gracias a la alquimia de los alimentos podemos desintoxicarnos, depurarnos y eliminar líquidos.
En la web de naturalinea encontré una dieta depurativa con licuados que depura, adelgaza, disminuye la celulitis y mejora la circulación. Los resultados aumentan bebiendo dos litros de agua al día.
¿Quieres conocerla?
Dieta Depurativa con Licuados
Se trata de tomar antes del desayuno, comida y cena algún licuado.
Cada semana tienes que beber un licuado concreto. Dos días a la semana puedes tomar licuado de papaya o piña. Los primeros días puedes comenzar con poca cantidad de licuados, pero debes ir aumentando hasta alcanzar los 500 cc en cada toma. En las comidas puedes tomar lo que quieras salvo carne, y de pescado solo puedes comer blanco o azul dos veces por semana.
Licuado de la semana 1*Zanahorias, apio, hinojo, espinacas, remolacha, media patata cruda y manzanas.
Licuado de la semana 2*Rábanos, medio diente de ajo, pepino, remolachsa, espárragos verdes, una rodaja de cebolla y manzana.
Licuado de la semana 3*Zanahorias, apio, perejil, remolachas, berros y manzana.
Licuado de la semana 4*Remolacha, zanahorias, nabos, epárragos, manzana, espinacas, perejil, berro, apio e hinojo.
Duración: 1 mes
Peso perdido: 5 a 7 kilos
¿Qué es importante recordar con las dietas depurativas?
Consejos para limpiarte bien por dentro
En la web de marnys encontré unos tip’s muy útiles para quien decida iniciar una dieta depurativa:
Verduras, hortalizas, frutas y frutos secos han de comerse crudos. La cocción es otra solución, aunque no hay que abusar de ella y realizarla a baja temperatura (70ºC). La fruta, siempre antes de las comidas o transcurridas dos horas.
Las frituras están prohibidas. En caso de cocinarlas, házlo con poco aceite.
Los zumos de frutas frescas y los jugos de verduras tendrán que sustituir por completo al consumo de bebidas gaseosas, fermentadas y no naturales.
El café, el tabaco y el alcohol son sustancias estimulantes a las que hay que renunciar.
Tampoco están bien vistas la sal y las especias picantes, así como los alimentos enlatados y los que contengan ingredientes sintéticos.
Recuerda beber al menos dos litros de agua al día.
Come despacio. El secreto de una buena y rentable digestión es masticar y ensalivar cuidadosamente los alimentos.
El té es muy bueno para la eliminación de líquidos, especialmente el té verde, por sus propiedades diuréticas y por su bajo contenido en cafeína. El té verde, también te aporta salud en forma de sustancias fitoquímicas como las catequinas antioxidantes.
En la web de calorinet nos recomiendan tomar en cuenta que una dieta depurativa tiene poca grasa, poco azúcar (y en consecuencia muchas veces un número de calorías reducido) y las verduras como estrellas. Es importante tener claro sus objetivos y gustos al momento de elegir que tipo de dieta depurativa te conviene mejor porque son muchas y no todas convienen a todos.
Ciertos alimentos depurativos tienen que estar presente por ser ‘limpiadores’ muy eficaces y entonces de gran ayuda a las funciones limpiadoras del cuerpo. Los alimentos depurativos más potentes son la piña, la pera, los espárragos, el puerro y la alcachofa.
Las dietas depurativas no deben seguirse por más de 10 días ya que para estar en forma es conveniente que comamos de todo.
Grasa: sobretodo de origen animal. Tiene que limitarse como fuente de proteínas animales al pescado blanco, al pollo sin piel, al filete de ternera, al jamón cocido y a los lácteos desnatados. Durante la duración no se deben tomar alimentos fritos.
Los ahumados: los alimentos salados provocan la retención de líquidos y no tienen que entrar en tu dieta si quieres que sea depurativa.
Aceite: Aunque tiene que estar presente a diario en tu dieta, se tiene que reducir su consumo a unas 2 o 3 cucharas y que sea de oliva virgen.
Bebidas azucaradas: refrescos y bebida alcohólicos no están permitidos. Si lo puedes es mejor que prescinde del café.
¿Qué alimentos te ayudan a conseguir un efecto depurativo?
Alimentos con efecto depurativo
Verduras: Son los alimentos pilares de una dieta depurativa. espárragos, alcachofa, judías verdes, calabaza y cebolla son particularmente aconsejables.
Algas: Son depurativas y te aportan oligoelementos naturales y vitaminas.
Ensaladas: Puedes condimentarlas con hierbas aromáticas, mostaza y aceite de oliva virgen (con moderación).
Proteínas de origen animales: Podríamos decir que son a excluir totalmente de una dieta depurativa. Sin embargo puede ser complicado por falta de ideas en la elaboración del menú o por si se come fuera de casa. Si dentro de esta familia se elige lo más magro, tiene pocas repercusiones nefastas y permite equilibrar mejor tu ingesta diaria.
El pescado blanco es lo mas recomendable, seguido por la pechuga de pollo sin piel, el filete de ternera magro y el jamón cocido. 1 yogur y 1 vaso de leche desnata al día y 1 tortilla francesa, 1 bistec de atún y lomo de cerdo a la plancha una vez a la semana.
Licuados/Zumos naturales: Piña, uva, pera en la batidora al mínimo una vez al día. La piña sale muy rica con zumo de naranja, la pera es muy buena con manzana y las uvas riquísimas con cualquiera de las frutas exóticas. Por si no tienes la posibilidad de usar la licuadora, la fruta se puede tomar entera.
Líquidos: agua, té verde, caldo e infusiones se tienen que tomar todo el día y en grandes cantidades.
Recuerda que es necesario acompañar todas las dietas con ejercicio moderado.


CÓMO SABER SI NECESITAS UNA CURA

Cuando nuestro organismo está demasiado “intoxicado” dispara unas señales de alarma. Algunas de ellas son:
- Piel opaca, asfixiada y un poco grisácea.
- Ojos sin brillo y con ojeras frecuentes.
- Dolores de cabeza.
- Algún kilo de más. Se han hecho excesos alimentarios.
- Vómitos o diarreas. Poco apetito. Estreñimiento.
- Agotamiento por la mañana y frecuentes resfriados.

PRECAUCIONES

No deben ayunar las personas que sufren problemas de salud graves o las que tienen poca energía vital o muy poco peso. Tampoco está recomendado para las mujeres embarazadas o que están dando de mamar. Es recomendable hacer estas curas bajo supervisión médica, sobre todo si duran más de tres días.    

A continuación proponemos algunos ejemplos de dietas depurativas.

DIETA DE FRUTAS

Es un tipo de cura natural que consiste en comer únicamente fruta durante algunos días. Es ideal para la primavera, aunque puede realizarse en cualquier época del año. La fruta, además de vitaminas y minerales, contiene mucha agua, por lo que es diurética y nos ayuda a eliminar toxinas del organismo.

Además, gracias a la cantidad de fibra presente también en la fruta, conseguiremos limpiar nuestro intestino. La fruta de nuestra dieta ha de ser fresca y de temporada, y procuraremos pelarla siempre que no sea fruta de cultivo biológico. La comeremos cruda y una cantidad de entre uno y dos kilos y medio, como máximo. De entre todas las frutas, destacan (por sus propiedades) la fresa, la manzana, la pera, la cereza, el melocotón y la uva. 

Se aconseja seguir esta dieta durante dos o tres días. Además, es necesario consumir mucha agua e, incluso, tisanas depurativas con plantas como el diente de león, la cola de caballo, etc. También se pueden exprimir dos limones en un litro y medio de agua y beberlo a lo largo del día. Deberá detenerse la dieta en caso de vómitos, diarrea o ardor de estómago.

DIETA DE SIROPE DE SAVIA

Esta dieta ayuda a eliminar los depósitos de grasa de los tejidos. Se puede realizar en cualquier época del año que no haga frío, pero es aconsejable hacerla en primavera y en otoño. Consiste en estar de siete a diez días bebiendo agua con zumo de limón y sirope de savia. Se llegan a ingerir unos 80 mg de vitamina C al día, lo que ayuda a las células a eliminar los residuos y, puesto que es la vitamina del ánimo, mantiene la moral alta durante el tiempo que dura la dieta.
Además, el sirope de savia contiene una elevada concentración de azúcares (fructosa y glucosa), así como una buena dosis de minerales; todo ello aporta al organismo la energía suficiente para que no se sienta débil. Aunque hay variedades, el siguiente puede ser un buen ejemplo de la dieta del sirope de savia.

En dos litros de agua se diluyen de 14 a 20 cucharadas de sirope de savia (que encontraremos en herbolarios), la misma cantidad de zumo de limón y una pizca de cayena.Tres días antes debemos preparar el organismo, compaginando el preparado de sirope de savia con pan y arroz integral, fruta y caldo de verduras. El primer día bebemos medio litro de la preparación; tres cuartos de litro, el segundo día; y un litro, el tercero.
Durante los siete o diez días de tratamiento hemos de hacer un ayuno total, es decir, tomaremos sólo el preparado de sirope de savia (de ocho a diez vasos diarios).Tres días después, volvemos a compaginar el preparado de sirope de savia con pan y arroz integral, fruta y caldo de verduras. El primer día bebemos un litro de la preparación; tres cuartos de litro, el segundo; y medio litro, el tercero. Esta dieta está especialmente indicada para personas sanas que necesitan perder kilos rápidamente o quieren depurar el organismo.

No está indicada, sin embargo, para personas con la tensión baja y diabéticos. Además, el limón puede afectar negativamente a personas con pocos glóbulos blancos.

DEPURACIÓN CON UVAS  

Esta cura es ideal para un fin de semana, desde septiembre hasta diciembre. Consiste en tomar diariamente (durante dos o tres días consecutivos) entre uno y dos kilos de uvas, que se distribuirán en pequeñas comidas cada dos o tres horas.  La dieta de una sola fruta es de larga tradición naturista. La fruta acelera el metabolismo e impide que las sustancias tóxicas se estanquen en los tejidos, por lo que se evita la formación de celulitis. Pasar dos o tres días seguidos comiendo sólo uvas desintoxica el organismo, combate el cansancio, el estrés y el reumatismo.

Debemos acompañarlas de dos litros de agua diarios. Las uvas son muy ricas en azúcares simples (glucosa y fructosa), de fácil asimilación y digestión. Además, contienen gran cantidad de minerales y vitamina A y del grupo B, por lo que facilitan el trabajo del corazón, del páncreas, de la bilis y del hígado. Puesto que también contienen mucha fibra, es un buen regulador del intestino.
La cura de uvas está indicada para personas con intestinos perezosos, digestiones difíciles, cansancio crónico y pieles con acné. Sin embargo, no se aconseja para diabéticos ni para personas con colitis.

Tras los excesos que podamos haber cometido en verano es hora de volver a una dieta y hábitos alimenticios adecuados y aprovechar para incluir algunas medidas que contribuirán a depurar el organismo.
Bebe más agua
El cuerpo necesita hidratarse, por eso resulta fundamental beber agua (unos dos litros diarios). Además, ayuda a eliminar toxinas acumuladas y mejora la función renal. A lo largo de la jornada se aconseja beber unos ocho vasos de agua, dos en ayunas. Ten en cuenta que al despertar hemos pasado muchas horas sin aportar líquidos al organismo, por eso conviene tomar agua a pequeños sorbos..
Más fruta
Tanto a primera hora del día como en cualquier momento, sobre todo como tentempié para aprovechar mejor sus nutrientes, son una fuente básica de vitaminas y otros nutrientes indispensables, así como de fibra. Podemos tomarlas enteras o en zumos. Algunas frutas otoñales típicamente otoñales como la granada (que podemos exprimir como si fuesen naranjas), la manzana y la uva son muy depurativas.
Infusiones depurativas
Aprovecha el tiempo otoñal para preparar reconfortantes infusiones. Son una manera excelente de proporcionar al organismo el agua que necesita. Las más depurativas son la cola de caballo, el diente de león… y puedes incluir también el té verde, por sus propiedades diuréticas, pero también antioxidantes, y su bajo contenido en cafeína.
Sopas y cremas de verduras y hortalizas
Si ahora no apetece tanto tomarlas crudas, en forma de ensaladas, aprovéchalas para preparar deliciosas sopas y cremas que las combinen. Apio, espárrago, cebolla, alcachofa… son especialmente efectivas para depurar. Así como la familia de las crucíferas (col, coliflor, brécol, repollo…), cuyo contenido en tianosulfatos les aporta además propiedades anticancerígenas.
Los cereales, mejor integrales: sustituye los cereales refinados (pan, pasta…) por su versión integral. Es más nutritiva y además aporta fibra, beneficiosa para el tránsito intestinal y cuyo consumo adecuado se relaciona con un menor riesgo de sufrir algunas enfermedades como la aterosclerosis y el cáncer de colon.
Reduce los excitantes (café, té negro, chocolate…), así como la sal (cuyo exceso contribuye a la retención de líquidos) y el alcohol. Son hábitos que contribuirán a este proceso depurativo otoñal.

1 comentario:

vanillastrawberry dijo...
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