domingo, 13 de enero de 2013

REIKI UNIVERSAL, La División del Reiki


R E I K I



UNIVERSAL
Usui, Tibetano, Kahuna y Osho
Maestro JOHNNY DE’CARLI


LA DIVISIÓN DEL REIKI

El doctor Mikao Usui enseñó tres niveles o grados principales de Reiki, que deben ser mantenidos intactos en su esencia.
Todos los niveles son activados con iniciaciones que, conforme vimos, también son llamadas activaciones de los chakras.
El alumno que recibe el primer nivel, de acuerdo con su conveniencia, puede detenerse ahí o aprender otros niveles y profundizar en los estudios.
Varios maestros, en la actualidad, dividen el tercer nivel del Reiki en dos fases (maestro interior y profesor), por entender que el alumno, para aplicar la técnica del maestrazgo en su vida personal, no debe someterse obligatoriamente al entrenamiento prolongado (aproximadamente de siete meses) y costoso de un profesor. Por ello se enseña el llamado nivel 3-A en seminarios rápidos, y el denominado “profesor”, como el nivel 3-B. Los seminarios de Reiki se presentan en periodos de aula que van de ocho a dieciocho horas de duración, de acuerdo con la cantidad de alumnos y la capacidad didáctica del maestro.
Algunos maestros recomiendan un tiempo no inferior a tres meses entre un nivel y el siguiente; otros profesores, como la maestra norteamericana Lori George, que vive en Northpend, EE.UU., prefiere el Reiki intensivo. Todas las iniciaciones originales se realizan en una sola activación; todos los recursos del Reiki son colocados a disposición del alumno en una sola iniciación, y queda a criterio del iniciado la rapidez con que va a avanzar. Es lógico que la energía Reiki no va a perjudicarle, pero el proceso de limpieza energética de veintiún días puede, en ciertos casos, presentar dificultades para el alumno, además de no haber podido disponer de tiempo suficiente para entender el significado profundo de cada nivel.



Nivel I o físico (el despertar)

El primer nivel también se le conoce como físico, debido a que la transmisión de la energía Reiki se produce por contacto a través de las manos del terapeuta sobre el paciente.
Conforrne ya dijimos, cualquier persona puede recibir el primer nivel de Reiki, no habiendo una condición previa especial: los conocimientos que se transmiten son simples y escasos; lo que se enseña básicamente son las posiciones de las manos; por eso no son necesarios conocimientos previos especiales para aprender la técnica Reiki.
Las personas sintonizadas están capacitadas para canalizar la energía vital cósmica por medio de las manos, mediante el simple hecho de colocarlas sobre quienes deben ser armonizados, incluso ellos mismos, los animales y las plantas. No es necesario dirigir la mente, concentrarse, decir oraciones, creer ni desear cura: el Reiki no necesita de nuestra aprobación para actuar. El primer nivel del Reiki es completo en sí mismo; los canales permanecerán abiertos por el resto de la vida del reikiano, a pesar de que el iniciado no utilice la energía durante periodos prolongados. No hay necesidad de recibir otra sintonía en el mismo nivel. En todo el mundo es común que el iniciado participe, gratuitamente, en seminarios del mismo nivel con otros maestros.
En el nivel I, el tiempo de un tratamiento completo en uno mismo o en otra persona, lleva de 60 a 90 minutos.
Es recomendable, tras las cuatro fases de iniciación que conducen al nivel I, el intercambio de energía Reiki entre reikianos, durante cuatro días consecutivos, con el objetivo de limpiar los canales energéticos abiertos durante las actuaciones; pero eso no es una regla. Este intercambio aportará más seguridad al practicante que vivenciará también la experiencia como receptor de Reiki.
Es conveniente comenzar con uno mismo diariamente y, después, dar tratamiento a familiares y amigos. Esa práctica no tendrá como efecto mejorar la calidad de la energía que fluye de sus manos, pero sí enriquecerá su bagaje de conocimientos, con relación a tiempos y posiciones que tienen por objeto alcanzar los centros energéticos más importantes (chakras), meridianos y órganos, en busca de una armonización completa.
En el primer seminario, el reikiano aprenderá también la historia del Reiki. En los seminarios de primer nivel casi siempre observamos el mismo fenómeno de comportamiento de los participantes. Inician el seminario con una actitud bastante escéptica, no conversan entre sí, no exteriorizan sus sentimientos, es como si estuviesen aislados del mundo. Tras la sintonización comienzan a conversar, a sonreír y a juguetear. Al final se comportan como si fuesen antiguos amigos; se abrazan, se intercambian los teléfonos, etc. Observo que muchos vuelven a encontrarse posteriormente.

Nivel II o mental (la transformación)

Conocido también como nivel mental, pues el iniciado va a trabajar con problemas mentales y emocionales. El seminario de segundo nivel se desenvuelve en un periodo semejante al del primero, de ocho a dieciocho horas. En esa ocasión se hace una iniciación a tres símbolos sagrados del Reiki, que se enseñan y se sintonizan en las manos del participante. Los diferentes tipos de tratamientos dependen de la combinación que se hace de esos tres símbolos.
Hacemos el segundo nivel cuando sentimos una necesidad de un crecimiento mayor, y de mayor conocimiento con relación a la energía. El proceso de sintonización aporta un salto en el nivel vibratorio, al menos dos veces mayor que el experimentado en el nivel I. Los símbolos que se enseñan pueden ser utilizados también para enviar energía a distancia, al pasado y al futuro.
El nivel II pone gran énfasis en el ajuste del cuerpo sutil (mental/emocional) y no del cuerpo físico, que es el punto focal en el nivel I, y el alumno pasa nuevamente por un periodo de limpieza de veintiún días.
El nivel II no es un perfeccionamiento del primero, ya que cada uno es un módulo completo y perfecto que se cierra en sí mismo; no debe quedar implícito que el alumno del segundo nivel sea mejor canal que uno del primero, ni tampoco que el tratamiento personal del segundo sea superior; en general, cuando llegamos al segundo nivel, valoramos todavía más el primero.
El alumno que recibe la iniciación del segundo nivel necesita mucho menos tiempo que antes; más o menos, de 15 a 20 minutos. Merece la pena señalar que, con los símbolos, la curación ocurre también en nivel físico, en gran intensidad, debido a las vibraciones potenciadas involucradas en el proceso. En el segundo nivel tenemos que volver a fundamentar la manera actual de explicar los conceptos de tiempo y espacio (distancia), pues cuando trabajamos con los símbolos, la energía actúa en otra dimensión, donde ocurre el “continuum” de tiempo y espacio.



Nivel III-A o conciencia (la realización)

Conocido también como grado de maestro interior o conciencia. El alumno aprende el símbolo del maestrazgo y será capaz de realizar sus deseos y sueños. Esa iniciación no califica todavía al alumno para enseñar el Reiki: su utilización queda limitada al uso personal.
Los buenos maestros prestan gran atención al tiempo transcurrido entre ese y el nivel anterior, para que se produzca una maduración profunda y consciente, evitando también una acumulación de crisis provenientes del proceso de limpieza que sigue a la iniciación, quedando de esa forma más leve y difundida. Ese periodo, comprendido entre los niveles II y III, puede variar de cuatro a doce meses. El tercer nivel requiere extremo cuidado, pues el volumen de energía envuelto en el proceso de curación es muy grande, y es importante tratar de llevar una alimentación saludable y hacer ejercicios de desarrollo personal.
En ese nivel recibimos un símbolo sagrado que sirve para amplificar e intensificar los efectos de los símbolos recibidos en el segundo nivel, capacitando al alumno para armonizar y curar a un gran número de personas, una multitud, estados y hasta países. Podemos ser agentes de la regeneración planetaria.
El tercer nivel lleva al alumno a encontrar su verdad más real, a tocar su propio karma, la etapa de aprendiz consciente y constante.

Nivel III-B o maestrazgo
El nivel III-B es el de maestro de Reiki, también llamado espiritual o de profesor.

La persona que es sintonizada como maestro de Reiki recibe los conocimientos de cómo iniciar nuevos reikianos. Esa iniciación no obliga a nadie a enseñar y, de ese modo, más personas cada vez deciden hacer semejante elección dentro de una perspectiva de crecimiento interior. Esa formación necesita de siete meses de entrenamiento, aproximadamente.
Es fundamental para el nuevo profesor considerar y respetar el trabajo realizado por todos los maestros que le precedieron.
El maestro de Reiki es una persona capacitada para iniciar a otras personas, y no puede ni debe ser tomado como ejemplo, desde el punto de vista moral, ético o espiritual. En el momento de la activación, todos los maestros de Reiki son iguales. La variación ocurre en la capacidad didáctica de transmitir los conocimientos teóricos que se hacen necesarios.
Haber recibido la iniciación de maestrazgo no garantiza que el nuevo profesor esté personalmente orientado; éste debe aprender a no emitir opiniones en los seminarios, en lo que respecta a las creencias personales políticas, filosóficas, religiosas, ideológicas o espirituales de los alumnos, pues el Reiki se armoniza perfectamente con todas ellas, volviéndolas en algunos casos incluso más fuertes y claras. Los alumnos son absolutamente libres y no tienen ningún grado de dependencia con relación al maestro, o a la institución a la que puedan pertenecer.
El maestro, al recibir la iniciación al maestrazgo, asume el compromiso de transmitir el Reiki de la forma en la que viene siendo realizado desde el redescubrimiento; es común dar asistencia a todo practicante, independientemente del maestro con quien haya estudiado.


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