martes, 10 de enero de 2012

Tomillo, el gran aliado para el resfriado

Este pequeño arbolillo de intenso aroma crece espontáneo en los montes del mediterráneo, florece en primavera, a partir del mes de marzo y su fragante olor era utilizado por los antiguos egipcios para embalsamar.

El aceite de tomillos es vigorizante y refuerza cualquier malestar físico o psíquico de debilidad. Es un buen desinfectante, ayuda a combatir problemas de garganta y tos convulsiva, desarreglos estomacales, higiene bucal (se utiliza como dentífrico) y ayuda a combatir el acné.

Su nombre científico es Tymus vulgaris, de origen griego, significa perfumar debido a su penetrante aroma.
Como condimento culinario es indispensable a la hora de aromatizar carnes y cocidos y por todos es muy preciado.

Propiedades terapéuticas
Uso tradicional en tratamientos de los resfriados, toses y dolores de garganta, muy útil para las infecciones respiratorias, de boca y garganta.
Es diurético y antiséptico, muy conveniente para las infecciones de vejiga y tracto urinario.
Estimula la producción de glóbulos blancos, reforzando el organismo para combatir las infecciones.
Eleva la tensión baja y estimula la circulación.
A pesar de ser un estimulante, el aceite esencial de tomillo es un equilibrador y ayuda a combatir el insomnio.

Curiosidades
El tomillo tiene la capacidad para retrasar la putrefacción de la carne. Es un antiséptico intestinal y puede emplearse para expulsar las lombrices.

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