jueves, 19 de marzo de 2009

La sabiduría de una gran bruja

Las Hierbas y la Luna
(Z.E.Budapest-La Gran Madre Luna)


Éste es un conocimiento muy poderoso y por eso fue suprimido enérgicamente. Recordad que, durante unos mil seiscientos años, los cristianos persiguieron a hombres y mujeres, e incluso a niños, simplemente porque aspiraban al conocimiento. Se mataban a las mujeres, tras haberlas sometido a horribles torturas, por el mero hecho de saber cómo aliviar los dolores de cabeza, cómo bajar la fiebre, cómo ayudar a traer al mundo a un niño o cómo abortar un feto. En la actualidad, esta lucha todavía causa furor. Pero ahora, tenemos la oportunidad de reclamar el conocimiento de las hierbas del pasado y existen excelentes libros escritos por médicos y por auténticos especialistas en la materia.La cave para controlar la natalidad a través de las hierbas consiste en actuar lo antes posible. Este tipo de control deben llevarlo a cabo las personas precavidas, no las descuidadas. Si no seguís vuestros ciclos menstruales y los controláis, las hierbas no os serán de gran ayuda. Pero si les prestáis atención y sabéis cuando estáis ovulando, una taza de té de hierbas como el poleo, la ruda, etc., puede provocar el período y prevenir un embarazo deseado.
El poder de estas hierbas es sumamente efectivo. Celebrad vuestro período lunar con una infusión de estas hierbas y no esperéis a estar embarazadas de tres meses.Existe una antigua profecía en la que la diosa se va a dormir y sus hijos tienen la oportunidad de usurparle el poder hasta que fracasan miserablemente en todo. Se hallan dominados por la corrupción, por la derrota en las guerras, por una economía mal llevada, por la falta de fe y por la insatisfacción, que afecta tanto a los hombres ricos como a los pobres.
Sus corazones están vacíos, sus camas sin amor. De acuerdo con la historia, la humanidad pedirá angustiada a los dioses que la rescaten. Entonces, a través de las mujeres, la diosa se despertará y revelará su plan para que ellas lo lleven a la práctica.Las guerras dejarán de tener valor, ya que no son más que antiguas tonterías propias de los primates solares. Los hombres habrán aprendido la lección. Ellos también escogerán la felicidad, el arte, la prosperidad y las mujeres en lugar de morir por nada (por orgullo). Los hombres serán felices al sentirse preparados para servir a la vida y no a la muerte. Llegados a este punto, la luna volverá a invitar a ambos sexos a unirse a la nueva raza humana. En este futuro no tan lejano, los hombres y mujeres dejarán de sentirse como especies separadas y, finalmente, la batalla de los sexos podrá considerarse como terminada.

3 comentarios:

Raziel dijo...
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Maeglin dijo...
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Blog A dijo...
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