martes, 27 de septiembre de 2011

El Sol y la Luna

El Sol siempre se ha tenido por un símbolo masculino, la representación del Dios o casi todos los dioses jefes, sin embargo en algunas culturas, es una entidad femenina y representa a la Madre Diosa.
Las culturas antiguas europeas distinguen como dios el Sol y como diosa la Luna. El Sol es sinónimo de claridad, poder, fuerza, derrama su luz y calor sobre la tierra y la fecunda para que crezcan los frutos.
La Luna es lo oculto y misterioso, la intuición y la influencia, representa la serenidad y las cosas profundas, en muchas leyendas, la Luna busca a su amante el Sol, siguiendo los senderos del cielo nocturno y solo lo encuentra cuando se produce un eclipse, la unión entre los dos sexos.
Es una manera de equilibrar los opuestos.



La influencia del Sol y la Luna

A nivel planetario, el sol es fuente de luz y calor, que son dos elementos esenciales para el desarrollo de los seres vivos.
La luna, influye sobre mucho de los ciclos naturales y biológicos, así como sobre las actitudes y emociones de las personas y de los animales.
Los magos y hechiceras han utilizado en sus encantamientos el poder de los astros mayores, sobre todo los del crepúsculo del sol y la especial magia de las noches de luna llena.
Aunque la mayoría de los hechizos energéticos pueden ejecutarse con buen resultado a cualquier hora y cualquier día del año, no está de más tener en cuanta las influencias de los astros mayores.

El Sol: el Rey de los Astros

Su lento recorrido por el cielo ha marcado el tiempo de las jornadas y su lentitud vertical a mediodía simbolizó siempre la fuerza vital y el poder invencible.
Durante todo el día, el sol emite vibraciones de altísima intensidad, cargadas de fuerza y poderío, que potencian los hechizos cuya finalidad se relaciona con el vigor, la vitalidad, la fertilidad, el poder físico y material, el éxito en cualquier actividad y la energía.

El amanecer
beneficia hechizos que favorecen traslados y viajes, protege una nueva actividad o tarea y lleva a buen fin embarazos y alumbramientos.
Ayuda a todo aquello que sea un comienzo y tenga un de venir que deseamos favorables.
El atardecer es un momento mágico, favorable para hechizos delicados, que tengan como finalidad apaciguar la agresión o la ira, proteger a los ancianos y también ayudar a los moribundos en su tránsito al más allá.

Para la magia clara y luminosa, que sea favorecida por la luz del día y emplear la influencia del sol es importante que éste aparezca en el cielo con toda su luz, sin interferencias de nubes ni otros fenómenos atmosféricos.


La reina de la noche: la sutileza de la Luna

Símbolo femenino, ejerce un claro poder sobre todas las cosas. Desde el movimiento de las mareas, hasta la actitud de los animales y el estado de ánimo de las personas; el astro de la noche y sus distintas fases influyen en la vida cotidiana.
Para la magia moderna, la luna es el símbolo de la vida y de lo femenino. Su influencia es decisiva en los hechizos relacionados con los sentimientos, salud, belleza, y la serenidad interior. Es importante para desentrañar cuestiones sutiles o delicadas, que no se advierten bajo la influencia resplandeciente del sol y aquellos temas que tienen que ver con la vida interna, física o psíquica.
Es importante poner atención a las energías favorables que emanan de las distintas fases y a que hechizos pueden verse más potenciados:
• Luna Nueva: nacimiento, infancia, nuevo, por empezar.
• Luna Creciente: adolescencia, juventud, desarrollo, atracción.
• Luna Llena: plenitud, madurez, consolidación, poder.
• Luna menguante: madurez, vejez, distanciamiento, finalizar.

1 comentario:

Simonetta Vespucci dijo...
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